18 viviendas en Begues

El solar donde se implantan las 18 viviendas de protección oficial se encuentra a caballo entre un bloque de viviendas en hilera y una serie de residencias unifamiliares. Las primeras, aunque tengan una altura limitada, constituyen una pieza urbana rotunda que colmata el territorio en el que se implanta. Las segundas, de menor medida, respiran dentro de unas parcelas en las que hay abundante vegetación. Las viviendas a construir tendrán, pues, que hacer la transición entre estas dos tipologías al tiempo que aprovechan las condiciones del solar.

Este es un terreno con ligera pendiente desde la calle hacia el interior, orientado en su sentido más largo hacia el suroeste, donde no sólo hay las mejores condiciones de asoleamiento sino que también, a día de hoy, las vistas más lejanas hacia la sierra costera. Así pues, es necesario plantearse un edificio que se pueda extender en este sentido longitudinal, pero que permita al mismo tiempo que las viviendas queden orientadas hacia el mediodía y no directamente enfrentadas a los edificios vecinos.

Dados los condicionantes de superficie edificable y la altura reguladora, es bastante inmediata la solución de seis viviendas por planta, en planta baja y dos plantas piso. Éstas se agrupan en dos núcleos de escalera que dan acceso a tres viviendas por rellano. En el bloque A conviven viviendas de uno, de dos y de tres dormitorios. En el bloque B todas las viviendas son de dos dormitorios. El boque A se destina a gente joven y el bloque B a gente mayor. Para facilitar la accesibilidad, se dispone de un ascensor en cada uno de los dos núcleos de comunicación, aunque el número total de plantas no lo requiera. Todos los espacios comunes permiten, además, la fácil maniobrabilidad para las personas con movilidad reducida.

Las viviendas siguen un modelo prácticamente único para el conjunto de las dieciocho a construir. Tienen una forma de L y permiten la ventilación directa al exterior de todas las piezas, baños incluidos. Se maclan entre sí de manera que todas las salas de estar queden bien orientadas y tengan aberturas tanto a sureste como a suroeste, con el fin de garantizar que, incluso en el solsticio de invierno, éstas reciben el asoleamiento necesario. Para poder regular este soleamiento, se disponen al suroeste unas persianas metálicas de librillo que permiten tamizar su incidencia. Al sudeste, en cambio, se disponen aleros que permitan evitar el sol de verano pero faciliten el paso al sol de invierno. En la confluencia de las dos orientaciones, los aleros se complementan con persianas que eviten la insolación en el punto más desfavorable. Dado que una parte de los residentes será gente mayor y, por lo tanto, llevarán una vida más bien sedentaria, parece conveniente que las salas de estar den acceso a unas terrazas relativamente generosas donde estas personas puedan pasar el rato sentadas disfrutando del propio espacio ajardinado.

Con esta disposición se garantiza, además, la privacidad de las viviendas dado que, gracias a ella, no sólo todas las salas de estar quedan bien orientadas y protegidas de las vistas desde la calle, sino que muy pocas otras piezas dan al fragmento del solar por donde se accede a las porterías. Este bloque en zig-zag evita, al mismo tiempo, imponerse a las viviendas unifamiliares vecinas como lo haría si se tratara de un bloque geométricamente compacto.


El aparcamiento, para un total de 21 plazas, se sitúa en la planta sótano. Su acceso se produce por el lado noroeste, de manera que no interfiera ni con la buena orientación ni con las piezas de estar. Aunque el edificio tenga una geometría de retranqueos, el aparcamiento aprovecha la regularidad de las crujías centrales para disponerse como un bloque lineal que sea fácil de utilizar. La planta sótano dispone también de 21 trasteros.

En el interior de las viviendas, la cocina se dispone abierta al comedor y se extiende como un espacio dimensionado para que en él sea posible también realizar la colada, de manera que los espacios de uso habitual durante el horario diurno esten todos ellos comunicados entre sí. Con el objetivo de cumplir los requisitos de visibilidad, los pasillos, no excesivamente largos, se articulan de manera que, además de la sala de estar, situada en uno de sus extremos, haya siempre otro espacio, el del vestíbulo de acceso, que permita el giro de una silla de ruedas. Los baños, donde el espacio de ducha se integra en el plano horizontal, son también practicables para personas de mobilidad reducida.


Para mejorar la correcta ventilación de los pocos espacios que no dan a fachada se crea un patio interior a toda altura que acompaña la caja de escalera. Este patio interior actúa de gran chimenea que, por convección, mejora las condiciones termométricas de la vivienda.


Al lado de este espacio interior de ventilación transcurre a toda altura un conducto registrable para el paso de las instalaciones, de manera que la distribución de éstas sea clara y racional y facilite el mantenimiento. En la cubierta, se aprovecha la caja de escalera y la caja de ascensor para situar los captadores solares que permitan la producción de agua caliente sanitaria a través de energías renovables. En la planta sótano, en el espacio común de las escaleras y el ascensor, se dispone un espacio para el almacenamiento selectivo de las basuras.