27 VIVIENDAS DE PROTECCIÓN EN MOCEJÓN. TOLEDO

Las viviendas de Mocejón se encuentran situadas en una llanura a las afueras del pueblo. Desde lejos se verán como dos alargados lingotes con una profunda raya de sombra correspondiente al ventanal corrido de la planta alta. Los trenes que pasan por los campos castellanos o las naves agrícolas o ganaderas que flotan llenas de abstracción en medio del paisaje pudieran haber sido poderosas imágenes influyentes al comienzo del proyecto. No existen las puertas de entrada a las viviendas. Diversas oquedades en el bloque dan paso a unos pequeños patios compartidos por cada dos viviendas. Esta ausencia de la puerta en la planta baja, junto a la existencia de la fenetre a longeur de la planta alta, dificultan la posibilidad de advertir cuanto mide una vivienda. Y eso es aquí importante. Porque cada vivienda no mide mucho. Los campos de castilla, con sus haces verticales de más de un metro de altura, en maíz o en trigo, podrían servir para explicar qué les ha pasado a las temblorosas juntas de ladrillo de las fachadas. Aunque se consideró al principio una planta superior resuelta con un material distinto, durante el transcurso de la obra, el ladrillo empleado, de suaves irregularidades, de apariencia clara y con pequeños destellos tostados, bien envuelto entre las llagas de mortero, se fue haciendo cada vez más esencial hasta que terminó por ocuparlo casi todo. Hubo una radicalización material. Tal vez una obra sea eso: la expresión de la radicalización de un material