Bajo comercial convertido en loft.

Egue y Seta huye de nuevo de los muros ciegos, y apuestan por la vegetación y las transparencia como separadores blandos y sensuales. Vuelven para demostrar que con apenas 10 metros lineales de pared es posible articular las estancias más íntimas con los más sociales en una casa de casi 200m2. La transparencia y la permeabilidad espacial encuentran un nuevo referente en esta vivienda con alma de “loft” y corazón ajardinado Tras el comedor, la cocina técnica e industrial, que ofrece una imagen limpia y sofisticada gracias a las grandes superficies verticales de acero inoxidable que la componen, al mismo tiempo se abre cálida y acogedora, proponiendo naturales encimeras de madera tratada, ideales para la preparación de la comida, la bebida y los momentos a menos que pide a gritos este espacio. El brillo metálico mimetiza electrodomésticos de última generación: frigorífico americano con “cellar” (Liehber), cafetera de grano molido integrable, placas de inducción inteligentes, planchas “tepan yaki”, campanas de filtro carbónico, estación de lavado, secado y planchado (AEG) e incluso un tendedero interior con drenaje y ventilación asistida. Tras puertas correderas de cristal una alacena transparente, en la cual se encuentran almacenados pero vistos, “delicatessen” locales, especies frescas, y vinos; todo iluminado por proyectores orientables de carril y sobre un fondo de pizarra y trazos de tiza. Sobre la isla central que es a la vez mueble de almacenamiento de menaje y zona de preparación cuelgan dos lámparas “Lindse” de Francisco Segarra y a su alrededor 5 taburetes metálicos “Bofinger” de la misma casa, convierten la superficie en barra o desayunador.

1 Comentario

  1. Carlos

    "Encimeras de madera"