Bajo comercial convertido en loft.

Egue y Seta huye de nuevo de los muros ciegos, y apuestan por la vegetación y las transparencia como separadores blandos y sensuales. Vuelven para demostrar que con apenas 10 metros lineales de pared es posible articular las estancias más íntimas con los más sociales en una casa de casi 200m2. La transparencia y la permeabilidad espacial encuentran un nuevo referente en esta vivienda con alma de “loft” y corazón ajardinado. Antes de completar el giro alrededor del jardín y volver al punto de partida, el visitante quizás quiera usar el servicio: Tras una puerta corredera, y envuelto en esmaltado de arcilla artesanal, el baño de cortesía es la auténtica joya “verde” de la vivienda. Mirando directamente sobre el jardín a través de una pared cristal, podemos lavarnos las manos en un esbelto lavabo tipo peana con grifo de suelo niquelado (Muse – Catalano). El pulsador de acero se pierde en la pared trasera revestida en espejo que sirve para comprobar nuestra apariencia, pero sobre todo para traer al interior de este pequeño recinto toda la frescura y tonalidades de verde que hacen de esta casa un cómodo refugio y un salvaje un paraíso.

1 Comentario

  1. Antonia

    "Saludos. Me gustaría poner esos azulejos, los blancos. Me podéis decir la firma y las medidas? Gracias"