Buhardilla con luz natural

Reforma de un desván en una vivienda en el pre-pirineo catalán. El desnivel de 75 cm. entre las dos partes del estudio y la poca altura del espacio elevado deshacían la continuidad espacial. Se trataba, pues, de establecer un nexo que las vinculara, pero la simple escalera de cuatro escalones no era suficiente. Hacía falta modelar el desnivel, ganarlo amablemente introduciendo elementos útiles que, haciendo perder la idea de rotura, incorporaran una gama de funciones: un mueble plataforma, una chimenea metálica, una iluminación indirecta, un conjunto ambiguo que al mismo tiempo generara espontáneamente la escalera de cuatro escalones eludiendo cualquier patrón habitual. El pavimento elevado de madera baja a buscar la plataforma de hierro dispuesta en medio del desnivel y, ésta, baja a buscar el pavimento de gres de la sala, sin encontrarse nunca, no interfiriendo el espacio. Tres materiales presentados literalmente, madera cruda, hierro al natural y gres sin esmaltar, reunidos en un mismo lugar, estableciendo un diálogo sincrónico con las texturas de las paredes originales.