Casa V

Partiendo de una edificación preexistente sin uso, recibimos por parte del cliente el encargo para la transformación de las dos plantas superiores en una vivienda dúplex.
La planta primera o zona de día se plantea como un espacio diáfano y fluido, sin elementos de compartimentación. El recinto que contiene el aseo, a través de su posición estratégica y enfatizado por su color rojo, es la pieza que articula los espacios de salón-comedor y cocina. Para minimizar el impacto de la escalera existente se opta por delimitarla con un paño de vidrio.
Se emplea un pavimento de gres porcelánico en gris cemento en todas las estancias de la vivienda, potenciando así la sensación de continuidad y fluidez de los espacios.
Para la cocina se ha escogido una combinación en blanco polar y negro en laca brillo con tiradores ocultos, para diferenciar el mobiliario de la zona apoyada en pared del mobiliario de la isla central. Se unifican ambas zonas mediante la encimera en color blanco, generando una zona de ofice en la isla central.
En la planta segunda o zona de noche se ubican las habitaciones, dos de ellas dobles y la principal en “suite”. Dadas las condiciones de partida de esta última, ubicada en esquina y con un exceso de fenestración que dificultaba la organización funcional de la misma, se decide incorporar un muro central exento que sirva de apoyo al cabecero de la cama y a su vez a los sanitarios del baño. Este elemento queda enfatizado por su espesor y a través de su color.