Comedor y zona de cocina en sótano reformado

Comedor y zona de trabajo en un sótano de un chalet que reformamos para transformarlo en un minipiso. En esta zona necesitaban una mesa para trabajar y para poder darle la merienda a las niñas, cenar algo en plan frío, etc… y al mismo tiempo, recomponer el armario que con el paso del tiempo se había deformado, para poder guardar cosas de trabajo y juegos; vamos, el típico armario multiusos.  Como la idea era trabajar durante varias horas, elegimos las sillas masters de Kartell que además de un diseño bonito son muy, muy cómodas, resitentes y aptas para el exterior, así que si en un momento dado quieren sacarlas al jardín, no hay ningún problema.  La mesa la buscamos con un toque rústico, cálido y al mismo tiempo algo industrial, así que después de mucho buscar, esta mesa hecha a base de tablones de madera natural y con patas de acero, nos pareció perfecta. Para las niñas, como no van a pasar mucho tiempo sentadas en este espacio, pensamos que con éste banco que diseñamos nosotras mismas a juego con la mesa, era más que suficiente.  Por último, para darle el toque glamouroso, pero sin excesos, elegimos la lámpara Gé con acabado blanco opaco en el exterior y dorado en el interior también de Kartell.  Algunas láminas de Kenay completan el look nórdico con colores pastel, tonos neutros y dibujos geométricos.  También recompusimos el armario con el fantástico carpintero de Casastar y lo lacamos de blanco para actualizarlo un poco. También hay al fondo una zona para cocinar. Un sencillo mueble a medida a modo de despensa es suficiente para las necesidades requeridas. Esconde una pequeña nevera y deja a la vista los electrodomésticos de mayor uso: el microondas, el calienta-biberones y la nespresso.  La encimera la diseñamos a juego con la encimera del mueble de la tv. Dispusimos un par de luminarias de muuto en mint y una lámina de Kenay a juego con las texturas y tonalidades de la estancia.