Dormitorio en La Fábrica de Ricardo Bofill

Ricardo Bofill ha transformado una fábrica de cemento en desuso ubicada a las afueras de Barcelona en la sede del Taller de Arquitectura. Los trabajos de renovación duraron dos años. La fábrica, abandonada y parcialmente en ruinas, era un compendio de elementos surrealistas: escaleras a ninguna parte, potentes estructuras de hormigón reforzado, piezas de hierro colgando en el aire, enormes espacios vacíos llenos de magia. Se preservaron ocho silos para convertirlos en oficinas, un taller de maquetas, salas de archivos, una biblioteca, una sala de proyección y un espacio de enormes dimensiones  llamado “La Catedral”, donde celebrar todo tipo de actividades culturales relacionadas con la actividad del arquitecto, exposiciones, conciertos, etc. La imagen muestra la vista de La Fábrica desde un dormitorio.