Dormitorio-estudio en Valladolid

Se eligió el blanco como color base del estudio, alternando con la madera de abedul, que otorga calidez sin restar luminosidad. El espacio se dividió en tres zonas de estudio y despacho diferenciadas, dos para la pareja y una para los peques en la que se introduce el color rojo para dar un aspecto más divertido y juvenil. Para conseguir un elemento que resultara impactante se decidió pintar la pared frente a la ventana en color negro, en la que se colocará un cuadro que combine los colores protagonistas del estudio: el rojo, el blanco y el negro.