Dormitorio para la abuela

La abuela Rosa se muda a casa de su hija y su yerno, en la capital de Asturias. La casa necesita un nuevo espacio para ella. El clima de Oviedo, nos hizo darnos cuenta que era importante llevar luz natural a los interiores, por lo que abrimos un gran ventanal que unía el dormitorio con la terraza acristalada, acondicionada como zona de trabajo. Buscábamos algo que fuera antiguo, pero al tiempo, algo diferente, con carácter. Un espacio que identificara tanto a los dueños de la casa como a su nueva inquilina. Un espacio marcado por la pintura, la gran pasión de Rosa, un espacio in progress, que creciera y se transformara al mismo tiempo que lo harán sus habitantes.