Habitación para un adolescente de 11 años.

En este proyecto se quería mejorar la habitación de un adolescente mediante el repintado y renovación de los textiles, y una cuidada elección de los colores. Mi pequeño cliente manifestó una clara preferencia por el color azul y por el verde, y dedicamos el tiempo necesario a su elección y a hacer pruebas de color. En la pared dónde se apoya la cama se dispuso este azul intenso, que coordina con los de la lámina, ya existente en la decoración anterior. Los verdes se incluyeron en la ropa de cama y en la lámina mencionada. Y los muros restantes se pintaron en un azul muy claro. Para el techo se eligió blanco roto con un toque de azul, muy limpio. Para complementar la paleta de color, las cortinas, en tono crudo, tenían unas listas amarillas que ponen la nota alegre, junto con el tono mostaza de las sábanas. Curiosamente, el ocupante de la habitación mencionó dormir mejor después del pintado, pues la pared oscura no le reflejaba la luz cómo el blanco anterior. Y empezó a ocupar una habitación que antes, deteriorada por el uso en los años de infancia, rehuía.