Jardines del Turia

El desvío del cauce del río Turia a su paso por Valencia para evitar las inundaciones que periódicamente sufría la ciudad a causa de su régimen de avenidas torrenciales dejó libre una importante franja de terreno que cruza la ciudad de Oeste a Este, rodeando el centro histórico. La intervención en este terreno requirió un profundo análisis urbanístico que consideraba el curso del Turia como una unidad estructuradora del conjunto urbano y, por tanto, requería un proyecto global y unitario pero no necesariamente uniforme. El diseño se basó en el ajardinamiento, con la permanencia del agua en puntos clave para recordar la presencia del río. El jardín propuesto se desarrolla a partir de bases geométricas que, desde el eje longitudinal central, definen las diferentes zonas y ordenan el espacio y los recorridos. Los diversos recintos definidos por esta geometría y rodeados por vegetación tienen diversos tratamientos: espacio público monumental, jardín botánico, equipamiento deportivo, etc. Los tramos X y XI, realizados por el Taller de Arquitectura, reinterpretan la idea original para desarrollarla con un presupuesto muy ajustado y logrando crear una de las zonas más atractivas de la ciudad, frente al ensanche.