La Piramide

El encargo de la planificación de un parque que la Sociedad de Autopistas del Sureste de Francia hizo al Taller de Arquitectura era muy poco definido. La agresión que sufría la montaña al ser cruzada por una autopista y el nulo atractivo que ofrece este tipo de obra pública, hizo pensar en un monumento destinado a dignificar la nueva vía de comunicación y recordar la importancia de los pasos pirenaicos en la historia de Cataluña. La Pirámide, compuesta de las tierras excavadas durante las obras de la autopista, se asienta sobre una base cuadrada de 100 metros de lado y tiene 80 metros de altura. El jardín que la recubre crea una falsa perspectiva que realza el templo situado en la cúspide, monumento de homenaje a Cataluña. Sus columnas de ladrillo rojo simbolizan las cuatro barras, motivo de la bandera catalana, cuya leyenda se remonta al siglo IX, cuando el conde Guifré el Pilós, herido en una batalla contra los árabes, fue premiado por el rey de Francia con una nueva bandera: Con la mano empapada de su propia sangre, el conde trazó cuatro líneas rojas sobre su escudo dorado. Con la inminente desaparición de las instalaciones fronterizas situadas en su base, la Pirámide adquiere su sentido original: ser un símbolo de la Europa unida. Cliente Société des Autoroutes de France