Oficina en pasillo

En una casa del ensanche barcelonés de 40 años de antigüedad, con 4 viviendas por planta, se propone la remodelación integral del 5 o, 4 a, derribando su interior y dejando las tres crujías delimitadas por las paredes de carga, vacías. La vivienda solo recibe luz exterior por el patio de manzana y un patio interior de 4,5 x 4,20 m. al que dan 2 de las 4 viviendas que tiene la planta. El tratamiento general es blanco, sólo interrumpido por las notas de color de los policarbonatos, los vidrios, el coco, el gris del linoleum, los tableros de Okume que forman los muebles y algún otro acento. Todos los materiales tienen un papel importante en la definición de la atmósfera de la vivienda, estimulados por una iluminación integrada que potencia sus cualidades. El techo va revestido con rollos de cartón ondulado, dejando vista la cara lisa, encolado directamente sobre el yeso del forjado. Tiene la función de atenuar los defectos del enyesado original (muy deficiente) y mejorar la acústica. El pavimento de toda la vivienda es de linoleum liso encolado sobre el suelo de terrazo antiguo y sólo se rompe este tratamiento en la entrada, significada por un revestimiento de alfombra de coco, en el suelo y en la pared. Fotografía: David Cardelús