SALA POLIVALENTE DEL RESTAURANTE LA CABANA EN BERGA

La envolvente exterior, construida de nuevo, se ha proyectado atendiendo a un triple objetivo: evitar la entrada del sol bajo mediante una marquesina de tubos de aluminio anodizado que por la noche se retroilumina y hace de lámpara desde el exterior; disponer una ventana continua que permite ver toda la panorámica a la vez, enmarcada entre el antepecho y la marquesina; establecer una relación entre el espectador y el paisaje que, estando sentado, solo vea las montañas de los términos medio y lejano y evite la visión de algún primer término degradado. Lateralmente, la terraza cubierta, al oeste, y el volumen que sobresale hacia el exterior y enmarca una ventana, al este, también consiguen unos objetivos similares: evitar la entrada directa del sol, enmarcar las vistas y ocultar partes degradadas. El volumen nuevo del lavabo, de vidrio, inunda de luz el interior del espacio, como una cisterna o impluvium de luz domesticada con un tamiz de listones de madera, que también contiene un sistema de iluminación oculta de leds. Fotografía: David Cardelús