Salón pequeño en blanco

El proyecto resuelve la remodelación de una vivienda de 71m2 de superficie útil interior y 10m2 de terraza, en un edificio de 40 años de antigüedad situado en la población de Vilassar de Mar, en la comarca del Maresme. El lado de la sala, antes formado por tres ámbitos diferentes, el recibidor, la cocina y la propia sala, ahora se trata como un espacio único con la posibilidad de ser percibido globalmente o por partes. Una larga repisa comienza en el acceso y acaba en la vidriera de la terraza. La cocina va alojada en el interior de un contenedor-mueble, de DM acabado en pintura brillante, que no entra en contacto con ningún paramento. Puertas pivotantes suelo-techo, sin marco, y una obertura guillotina, relacionan los espacios cocina-acceso, acceso-sala y cocina-sala, estableciendo el grado de comunicación a voluntad pero, gracias a la repisa continua apoyada en la pared medianera, se generan otros usos con un sistema que se podrá ampliar adaptándose a las necesidades futuras. De momento el mueble de la TV, música, revistero, una cajonera y unos estantes, se apoyan compositivamente en esta repisa que también integra luces indirectas dirigidas hacia el suelo, o que iluminan la pared a través de unas rendijas practicadas en la repisa. La superficie interior del estante, pintada de color amarillo, naranja y rojo, introduce una sensual calidez en medio del tratamiento neutro del espacio. Fotografía: David Cardelús