Suite Adán y Eva

Proponemos una habitación en dónde morder la manzana, lejos de expulsarle, le abrirá las puertas del paraíso. Un jardín amoblado en donde la tentación se muestra tras acristaladas transparencias, entre celosías de madera natural y hojas de palma, proponiendo el retorno a un edén hedonista en donde, día a día, sea un pecado no volver a empezar!