Terminal I del Aeropuerto de Barcelona

2001-2009. Barcelona La vocación de la nueva terminal es ser la puerta de comunicación de Barcelona con el entorno europeo, potenciar el tráfico de conexiones, mejorar la accesibilidad al aeropuerto por los distintos modos de transporte, tren de Alta Velocidad, trenes de Cercanías y la futura ampliación de la línea 9 del metro. Tiene una superficie de aproximadamente 300.000 m2 y puede absorber un tráfico de 25 millones de pasajeros, el doble que todas las terminales actuales juntas. El edificio consta de dos bloques principales bajo un único techo: un bloque de hasta 500 metros de ancho, en el que se realizan los procesos de facturación, seguridad y recogida de equipajes, y que conecta a los pasajeros con los distintos modos de transporte, y otro de 700 metros de longitud en el que se ubican las zonas de embarque, espera y equipamientos comerciales. La arquitectura del edificio conjuga un carácter internacional y multicultural con la luminosidad y calidez ambiental de la arquitectura mediterránea. Su transparencia favorece la iluminación natural de todas las zonas destinadas a pasajeros, permitiendo una visión amplia sobre las pistas, con la vegetación y el mar como telón de fondo. Al confluir en el diseño una ordenación de máxima funcionalidad, la incorporación de modernas tecnologías, el respeto por el medio ambiente y una arquitectura representativa y singular, el nuevo edificio terminal del Aeropuerto de Barcelona es uno de los referentes de las futuras terminales aeroportuarias de pasajeros del entorno europeo. Cliente: aena Superficie: 300.000 m2