The House of Hungarian Music

La propia forma del edificio es una colina de árboles en cuyo interior fluye un espacio musical, inspirado en las geometrías de los violines. Las formas sinuosas proporcionan un entorno tranquilo para todas aquellas actividades relacionadas con el sonido y la música, con un especial interés por la educación musical de las nuevas generaciones. Como en el interior de un instrumento, las curvas y los atrios forman campanas, mientras que los ondulantes balcones interiores permiten tramas circulares continuas que se reproducen en el exterior con terrazas a distintos niveles, todas plantadas con árboles de las maderas de los instrumento musicales: arce, abeto y ébano. El edificio es parte del parque, una colina verde con un magnífico mirador en la última planta. Las distintas terrazas, conectadas por pasarelas de madera, permiten al público utilizar el edificio como parte integrante del parque, incrementando el número de visitantes.