Un baño en la natura

Se modela el espacio con los tamices colocados en los lucernarios, creando unas cascadas de luces de colores que deslizan por los mismos, haciendo al edificio partícipe del tratamiento, conjugándolo con la búsqueda de la beneficiosa sensación que produce la naturaleza cuando penetra en el edificio y nos hace perder cualquier otra referencia. La vegetación se introduce a través de enormes aberturas en una fachada acristalada, y es el uso de la madera, como material vivo, lo que enfatiza esa sensación anhelada.