Vista desde arriba cocina blanca

Una cocina color blanco puro, con un espacio totalmente despejado, reforzado por la luz de la laca satinada blanca de todo el mobiliario. El espacio se abre al entorno con dos islas como zonas de trabajo, que se separan totalmente de la zona de fuegos, suspendida en el aire. La encimera que une ambas islas, aporta esa sensación de volatibilidad y ergonomía, a la vez que facilita la limpieza. Todo el conjunto se rodea de una gran cantidad de armarios tanto en las columnas como en las islas y se ha optado por prescindir de los tiradores, utilizándose tanto el sistema de apertura eléctrica como en clip. Esta combinación aporta al conjunto calma y equilibrio y consigue una cocina discreta, elegante y pura...como él. La base perforada de acero inoxidable y pivotes regulables permiten organizar y almacenar perfectamente cazos, cazuelas, complementos de cocina y vajilla. Tanto los pivotes como la base están disponibles también en haya y nogal. Para reforzar la sensación de pureza y amplitud de este espacio, se eligió una laca seda blanca para el mobiliario de cocina, planteada en tres zonas de trabajo. En la imagen, la zona de fuegos diferenciada de la zona de trabajo, que combina placas eléctricas y fuegos de gas, con almacenaje inferior para tenerlo todo a mano. Los armarios son de puertas con sistema de apertura clip y contienen cestas extraíbles que facilitan el acceso a todos los elementos guardados. Una solución elegante, limpia y discreta con posibilidad, además, de iluminación interior.