Vista general del apartamento

Helena quería vivir cerca del mar, por lo que compró un pequeño apartamento en la playa con ayuda de sus padres. Ella quería un espacio diáfano, cómodo y alegre. A la hora de reformarlo, sus prioridades se centraron en destinar metros para un dormitorio y un baño amplios, dejando así el resto de la casa como zona de reunión con sus amigos, un lugar para pintar o tirarse a ver la tele en el sofá. Su estilo de vida y su falta de interés por las prácticas culinarias le llevaron a dejar poco espacio para la cocina.