De bajo comercial a loft con corazón ajardinado

En Egue y Seta apostamos por la transparencia y la permeabilidad espacial en esta vivienda con alma de loft y corazón ajardinado que en un una vida anterior fue bajo comercial. En este trabajo demostramos que, con apenas 10 metros lineales de pared, se puede articular las estancias más privadas con las más sociales en un hogar de casi 200 metros cuadrados.

¿Cómo empezó todo? En 2013, en un bajo comercial de Terrassa que se veía así:

De bajo comercial a loft De bajo comercial a loft De bajo comercial a loft

¿Y en qué se convirtió?

El bajo comercial se transformó en un loft con alma verde que ahora nos abre sus puertas de madera maciza de iroco barnizado con herrajes en hierro chorreado forjados en los talleres del dueño de la casa. Apenas ponemos el pie sobre el cálido entarimado de roble crudo vemos la 'pecera' sin peces en la que flotan retoños de vegetación. No son los típicos juncos de bambú, el tradicional jardín Zen.

Es un jardín con especies locales de arbustos de diferente altura sobre un lecho de corteza de pino bañados por una cascada de luz que emana de una falsa claraboya.

De bajo comercial a loft

¿Cómo se organizan los espacios?

El salón se integra en la cocina

Excavado en los cimientos del edificio, encontramos el salón, con escalones sobredimensionados sobre los que se ha dispuesto un elegante sofá en forma de U, empotrado y tapizado en terciopelo color cemento. Sobre él una ecléctica pero sutil mezcla de cojines de diseño: tejidos a mano por la abuela, comprados en tiendas de segunda mano, o en portales de decoración on-line.

Desde el salón miramos el jardín interior; el exterior, a través de un inmenso ventanal recubierto por una persiana vertical con lamas de roble macizo; y en dirección opuesta, la zona de comedor y cocina de la que nos separan apenas un centímetros de distancia, aunque se encuentre a otro nivel.

De bajo comercial a loft

El comedor une cocina y salón

En el comedor, la formidable mesa Bedrock Plank A de la casa Riba 1920 se ve rodeada por las atemporales sillas Eames sin brazos en color hormigón y todo el conjunto es iluminado por dos atajos de bombillas de tipo balón transparente que se descuelgan de un techo industrial de vigas metálicas vistas, todo teñido de un profundo gris marengo. A su derecha una motocicleta de colección, única y restaurada por la familia.

De bajo comercial a loft

Y en la cocina se fusionan calidez y tecnología

Tras el comedor, la cocina técnica e industrial, que ofrece una imagen limpia y sofisticada gracias a las grandes superficies verticales de acero inoxidable que la componen, al mismo tiempo se abre cálida y acogedora, proponiendo naturales encimeras de madera tratada, ideales para la preparación de la comida, la bebida y los momentos a menos que pide a gritos este espacio.

El brillo metálico mimetiza electrodomésticos de última generación: frigorífico americano con “cellar” (Liehber), cafetera de grano molido integrable, placas de inducción inteligentes, planchas “tepan yaki”, campanas de filtro carbónico, estación de lavado, secado y planchado (AEG) e incluso un tendedero interior con drenaje y ventilación asistida.

Tras puertas correderas de cristal una alacena transparente, en la cual se encuentran almacenados pero vistos, “delicatessen” locales, especies frescas, y vinos; todo iluminado por proyectores orientables de carril y sobre un fondo de pizarra y trazos de tiza.

Sobre la isla central que es a la vez mueble de almacenamiento de menaje y zona de preparación cuelgan dos lámparas “Lindse” de Francisco Segarra y a su alrededor 5 taburetes metálicos “Bofinger” de la misma casa, convierten la superficie en barra o desayunador.

De bajo comercial a loft

En la parte privada de la casa conviven dormitorio y baño

Bordeando de nuevo el salón, esta vez por su flanco izquierdo, recorremos una pasarela de hormigón sobre la que han sido empotrados tres potentes haces de luz que bañan de forma rasante una pared desnuda de ladrillo artesanal. Al final de ésta nos topamos con una hoja de batiente de roble macizo, sin cerrojo ni tirador, que funge como puerta “siempre abierta” hacia las estancias más íntimas de la casa. En la habitación, la cama y su cabecero destacan por su diseño honesto y su inaparente complejidad.

No obstante, la pieza fabricada a medida en roble natural y rejilla de alcantarillado, es a la vez canapé, mesa de noche, cabecero iluminado, tabique divisorio y armario zapatero en su cara posterior.

De bajo comercial a loft

Un vestidor de líneas puras y fabricado en laminado gris se refleja sobre un espejo de camerino de cuerpo entero, y ofrece a su vez, sobre un suave revestimiento de moqueta a juego, el espacio de almacenamiento y asiento suficiente para satisfacer las necesidades de una pareja que disfruta de vestir bien y coleccionar zapatillas deportivas.

De bajo comercial a loft

La planta alargada y rectangular que define el cuarto de baño principal, se distribuye de forma simétrica para ofrecer dos inodoros, y dos zonas de tocador independientes, separados por un amplísimo plato de ducha de común, sobre el que llueve un rociador enrasado a nivel de techo de gran dimensión.

De bajo comercial a loft

En su parte posterior un banco de hormigón encofrado alberga la grifería de acero inoxidable (Cosmetoda) y atraviesa las mamparas de cristal para convertirse, a cada lado de la ducha, en encimeras de lavabo.

Sobre ellas, piezas circulares de porcelana (roca) en forma de cuenco y grifos de sobre encimera de acero inoxidable conforman el tocador, conjuntamente con espejos que se descuelgan desde el techo y flotan sobre la gran ventana que mira hacia el jardín.

Los inodoros suspendidos (roca) y sus pulsadores han sido empotrados en paramentos verticales revestidos en azulejo rectangular biselado estilo metro para aportar carácter urbano.

De bajo comercial a loft

Pero este no es el único baño del loft. También hay uno de cortesía que es la auténtica joya 'verde' de la vivienda. Mirando directamente sobre el jardín a través de una pared cristal, podemos lavarnos las manos en un esbelto lavabo tipo peana con grifo de suelo niquelado (Muse – Catalano).

El pulsador de acero se pierde en la pared trasera revestida en espejo que sirve para comprobar nuestra apariencia, pero sobre todo para traer al interior de este pequeño recinto toda la frescura y tonalidades de verde que hacen de esta casa un cómodo refugio y un salvaje un paraíso.

De bajo comercial a loft

Comenta, opina y/o pregunta sobre "De bajo comercial a loft con corazón ajardinado"



Al hacer click en "Enviar" acepto los
Términos y Condiciones de uso y nuestra Política de Privacidad

Reforma un piso de
m2 por solo

Selecciona las reformas que quieres incluir en el presupuesto:
Suelo laminado

Desde 29 Eur m2 (9 Eur material + 20 Eur mano de obra) x 60 m2

Pintar paredes
2.280€

Desde 6 Eur/m2 solo pintar (0,5 Eur material + 5,5 Eur mano de obra) y desde 13 Eur/m2 enyesar y pulir las paredes x 120 m2.

Pintar techo

Desde 6 Eur/m2 (0,5 Eur material + 5,5 Eur mano de obra) y desde 13 Eur/m2 enyesar y pulir techo x 60 m2.

Cocina nueva
0€

Cocina pequeña ( m2) completamente instalada y equipada (gama media de electrodomesticos, encimera de Silestone y mobiliario en madera aglomerada con acabado de formica,). * Agua, electricidad, desagües, obra civil (suelos y techos) no incluídos.

Baño nuevo
0€

Un baño. Incluye suelos, paredes e instalaciones (retirando material existente), con ducha, mueble de baño e inodoro.

Total 5.520

Si deseas realizar una reforma integral, añadiendo además toda la instalación eléctrica, puertas y ventanas, armarios empotrados, caldera/ calefacción o climatización, enlucidos, alicatados de cocina, solados de cocina, demoliciones de todo, fontanería, cocina, saneamiento cocina, rodapiés, mamparas, permisos (contenedor, boletín eléctrico, gas...) conviene que vaya un profesional a ver el piso pero calcula mínimo 500 Eur por m2.